Muchas veces las madres llegan a la consulta atravesadas por la culpa, el miedo o la sensación de estar fallando. No porque no estén haciendo lo suficiente, sino porque reciben indicaciones rígidas y contradictorias que no miran su cuerpo, su bebé ni la realidad que están atravesando.
Mi forma de acompañar nace también de mi propia experiencia como madre. Antes de maternar, creía entender muchas cosas desde la teoría y la formación. La experiencia real me mostró algo distinto: cuánto desorden, incertidumbre y fragilidad pueden generar las intervenciones esquemáticas cuando no hay escucha ni criterio.
En este espacio trabajo directamente con vos y con tu bebé, entendiendo que forman una unidad viva. No soy pro nada ni anti nada. No trabajo desde banderas ni ideales, sino desde situaciones reales, con lo que hay, y desde ahí pensamos juntas cómo seguir.
La dimensión técnica es fundamental, pero la técnica sola no alcanza. Por eso combino un abordaje profesional con la escucha de tu experiencia, la observación de tu bebé y la atención a tu propio cuerpo para encontrar un equilibrio posible.
No trabajo con recetas ni indicaciones universales. Ordenamos juntas el caos que muchas veces dejan las intervenciones esquemáticas y construimos un acompañamiento integrado e integral, respetando tus tiempos, tus límites y tus decisiones.
Cuando la situación lo requiere, sostengo atenciones interdisciplinarias, dialogando con otros profesionales para que no quedes sola frente a mensajes contradictorios o escenarios complejos.