La maternidad me trajo hasta acá. Antes de ser madre había centrado gran parte de mi vida en mi carrera y mi trabajo. No tenía idea de lo que significaba un bebé y sus necesidades, ni de las transformaciones profundas que atraviesa una mujer. Las intervenciones profesionales que recibimos no hicieron más que desajustarnos: horarios, indicaciones rígidas, minutos que impactaron en el vínculo y en mi propia percepción de capacidad.
Durante años leí, estudié y trabajé para entender lo que nos había pasado. Soy socióloga, puericultora y consultora en crianza, y acompaño familias y profesionales desde una práctica clínica real, sin recetas ni imposiciones. De ese recorrido personal, profesional y docente nace el Método PDA®, una forma de pensar y acompañar la puericultura que hoy comparto en la atención clínica y en la formación.
Trabajo para que cada situación pueda ser pensada en su singularidad, sosteniendo la escucha, la pregunta y el criterio como herramientas centrales del acompañamiento.
Desde ese posicionamiento nace y se organiza el Método PDA®