Acompañar situaciones reales
requiere algo más que protocolos.

Puericultura, lactancia y formación desde una mirada crítica, situada y profundamente humana.

El Método PDA® propone una puericultura que piensa cada situación sin recetas ni respuestas universales.

 

Conoce mi enfoque de trabajo

Las indicaciones rígidas y esquemáticas muchas veces generan caos, miedo e impotencia. En la atención cotidiana, tanto familias como profesionales se encuentran atravesadas por mensajes contradictorios, escenarios adversos y una gran distancia entre lo que se enseña y lo que efectivamente sucede. El Método PDA® surge de esa experiencia concreta: de la necesidad de ordenar el caos sin negar la complejidad, de pensar cada situación de manera integrada e integral, sosteniendo la observación, la escucha y el criterio como ejes centrales del acompañamiento.

Hola, soy Pau puericultora.

La maternidad me trajo hasta acá. Antes de ser madre tenía una vida que había centrado en mi carrera y gran parte se la llevaba mi trabajo y mi pareja.

No tenía idea de qué significaba un bebé y sus necesidades. No sabía de intervenciones inadecuadas ni de las transformaciones profundas que experimenta una mujer. Nunca había escuchado la palabra puerperio e imaginé que la lactancia era solo un hecho natural.

Yo, que era socióloga, había olvidado todo. La demanda de un bebé recién nacido era extenuante. Tenía alegría, pero también tenía tristeza, mientras el mundo simulaba normalidad o inmutabilidad. Las intervenciones profesionales no hicieron más que desajustarnos: horarios que repercutieron en el vínculo y en la capacidad de percibirme capaz de hacerlo. La crianza en soledad fue muy dura, pero junto a mi compañero hicimos un largo recorrido. Por más de cuatro años leí toda la bibliografía sobre crianza, fisiología, lactancia y maternidad. Y un día dije: “Tengo que estudiar algo para que no haya una sola familia más en nuestro lugar”. Podría haber elegido otra cosa, pero sabía que quien auxilia con el alimento y el contacto en esos primeros días tiene un impacto enorme en la reversión de la mirada para encontrar el camino de regreso a casa.

Hoy trabajo para que cada familia pueda encontrar su camino, sin recetas ni imposiciones.

Desde ese posicionamiento nace y se organiza el Método PDA®

“ No soy pro nada ni anti nada. Acompaño personas en situaciones reales, con lo que hay, y desde ahí pensamos juntas cómo seguir.

El Método PDA se expresa de maneras distintas según quién consulta.

Podés recorrer este camino desde la atención a familias o desde la formación profesional, siempre desde el mismo posicionamiento ético y clínico.

¿Que es el
Método PDA?

El Método PDA se centra en la interacción entre el cuerpo de quien amamanta, el cuerpo del bebé y los contextos materiales, simbólicos y afectivos que los rodean.

No busca alcanzar escenarios ideales ni sostener objetivos universales, sino acompañar cada situación de manera artesanal, construyendo criterio y confianza para pensar, decidir y actuar en escenarios reales.

Este enfoque nace de una experiencia sostenida en la práctica clínica y la docencia y de una incomodidad persistente frente a las frases hechas y la aplicación mecánica de protocolos.

El Método PDA® propone una mirada crítica y situada sobre el conocimiento en puericultura y lactancia: reconoce la historicidad y los límites de la evidenciala variabilidad humana y el valor de la observación, la escucha y el razonamiento ético como herramientas centrales para acompañar sin reducir la complejidad de cada experiencia.

Principios del
Método PDA
Horizontalidad
en la consulta.
El vínculo con las familias y con colegas se construye desde la paridad, sin jerarquías rígidas ni saberes impuestos. Acompañar es pensar junto a otrxs, no dirigir desde arriba.
Lectura crítica de la evidencia.
La evidencia científica es una herramienta valiosa, pero no una verdad cerrada. Se lee de forma situada, reconociendo su contexto, sus límites y su impacto en cada experiencia concreta.
Diálogo entre teoría y práctica.
La práctica clínica no es la aplicación automática de conceptos teóricos: es un espacio vivo donde la teoría se pone a prueba, se ajusta y se transforma.
Auscultación de lo que decimos.
Las palabras también intervienen. Este principio invita a revisar cómo hablamos, qué efectos producen nuestras intervenciones y desde dónde acompañamos.

Todo lo que le pasa a tu bebé no tiene que ver con vos.

De la intervención a la observación

Lucrecia Parreño · Paula Díaz de Arcaya

Este enfoque también tomó forma escrita en el libro Todo lo que le pasa a tu bebé no tiene que ver con vos, coescrito junto a Lucrecia Parreño, médica pediatra, a partir del trabajo clínico con familias y del deseo compartido de revisar críticamente el escenario que atraviesan quienes reciben a un/a bebé.

El libro no propone recetas ni miradas únicas, sino preguntas, incertidumbres y la posibilidad de fortalecer la propia mirada desde la experiencia subjetiva en diálogo con la fisiología, la antropología, la dimensión psicológica, cultural y social con lo mejor que puede ofrecer la ciencia cuando se la piensa sin conflictos de interés.

Si bien fue pensado para acompañar a las familias, ha sido ampliamente leído por profesionales de la salud como herramienta para revisar prácticas y miradas en el campo perinatal.

El libro puede conseguirse ACÁ
  • Formación para pensar la práctica
    Mi espacio de postformación es un lugar de quiebre. Muchas profesionales dicen, “me fui con la cabeza explotada”. Cuando eso sucede es porque algo se movió: porque dejó de repetirse lo dado y apareció la posibilidad de pensar la propia práctica.

    Trabajo con profesionales que sienten que la teoría aprendida no alcanza para los escenarios reales que enfrentan en la perinatalidad. Que perciben una distancia entre los ideales que se enseñan y lo que efectivamente sucede en la clínica. El Método PDA propone habitar esa incomodidad, abrir preguntas y ampliar el ángulo desde el cual observamos cada situación.

    No se trata de aplicar técnicas ni de sostener escenarios ideales que no ocurren. Se trata de auscultar la propia práctica, revisar el impacto de lo que decimos y hacemos, y construir herramientas posibles para contextos adversos. Acompaño procesos de formación donde la duda, el pensamiento crítico y el diálogo entre teoría y práctica son el núcleo del aprendizaje.
  • Acompañamiento a madres y bebés
    Muchas madres llegan a la consulta atravesadas por la culpa, el miedo o la sensación de estar fallando. No porque no estén haciendo lo suficiente, sino porque reciben indicaciones rígidas y contradictorias que no contemplan su cuerpo, el de su bebé ni el contexto real de esa familia.

    En el acompañamiento trabajo con la madre y su bebé como una unidad viva. Sin recetas ni imposiciones, ordenamos el caos que suelen dejar las intervenciones esquemáticas y pensamos juntas qué es posible en cada situación concreta.

El Método PDA no propone respuestas rápidas ni soluciones universales. Propone detenerse, observar y pensar cada situación desde la experiencia, el criterio y la escucha.

Tanto en la atención a madres y bebés como en la formación profesional, el acompañamiento parte del mismo lugar: situaciones reales, personas reales, contextos reales. Desde ahí se construyen caminos posibles, sin recetas ni imposiciones.

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